El siniestro, que solo dejó daños materiales, reaviva la crítica al estado de la principal vía de la región, que se vuelve especialmente peligrosa con las precipitaciones.
Un camión de carga volcó esta mañana en la Autovía 14, provocando el corte total del sentido sur-norte a la altura del kilómetro 483. El accidente, registrado a las 09:35 horas, se produjo en un contexto de lluvias copiosas que afectaron la región y puso otra vez en el centro de la escena el crítico estado de la cinta asfáltica, una preocupación recurrente cada vez que se intensifican las precipitaciones.
Según informaron fuentes policiales, el conductor del vehículo pesado pudo salir del habitáculo por sus propios medios y no se reportaron lesionados. Sin embargo, los daños materiales son de consideración y obligaron a un operativo complejo para remover la unidad, lo que generó un severo trastorno vial en la principal arteria del este correntino.
Frente a la emergencia, Vialidad y Gendarmería Nacional implementaron un desvío precario. La circulación se encuentra derivada, de manera lenta y controlada, por el carril contrario (sentido norte-sur), que ahora funciona como mano única (sur-norte). Además, se habilitó un retorno en el kilómetro 483 para que los vehículos que viajan desde Bonpland hacia Paso de los Libres puedan tomar un desvío, reingresando a la autovía en el kilómetro 489.
La ruta y la lluvia: una combinación peligrosa
Vecinos y conductores habituales de la Ruta 14 señalaron, una vez más, que los tramos resbaladizos, la acumulación de agua y el deterioro general del pavimento se transforman en una mezcla explosiva con cada temporal. «Cada vez que llueve fuerte sabemos que va a haber un accidente grave en algún punto de la 14. La ruta no es segura», comentó un transportista que circula diariamente por la zona.
Este siniestro no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una larga lista de accidentes que ocurren tras las lluvias, lo que genera un reclamo constante hacia las autoridades por un mantenimiento integral y urgente de la vía. La falta de un drenaje adecuado y las huellas en el asfalto contribuyen a la pérdida de adherencia, especialmente peligrosa para vehículos pesados.


