WordPress
DeporteDestacada

Jerónimo Govi: del potrero casereño a la cancha grande, con el corazón en San Lorenzo

Con una sonrisa serena, Jerónimo Govi recibe la visita. A sus 22 años, viste el dorsal 6 en Real Pilar, pero guarda un rincón íntimo para el Club San Lorenzo de Monte Caseros, su cuna futbolística. La charla transcurre en el césped de su primer club, entre recuerdos de infancia, anécdotas familiares y la mirada puesta en un futuro que construye con esfuerzo y paciencia.

Mis primeros pasos los di en esta cancha”, confiesa, evocando una época en la que el fútbol era puro juego, hasta los 13 años. En su sangre, sin embargo, late un legado deportivo: por línea materna, es sobrino nieto de Rodolfo «Opo» Fuceneco, histórico jugador casereño y campeón del mundo con Estudiantes de La Plata de los 50/60. “Viene el aire del pueblo también”, afirma con orgullo, consciente de que ese linaje lo inspira, pero también le marca un camino que debe forjar por sí mismo.

Su trayecto no fue lineal. A los 12 años, tras una prueba exitosa, dejó su pueblo. Primero vivió con Hernán Ceballos y su familia, luego con unos tíos, hasta establecerse finalmente en la pensión de Ferro Carril Oeste, en Buenos Aires. “Al principio algunos decían: ‘Es pintón, es alto, tiene todo por ganar’. Hasta mi familia dudaba un poco”, recuerda. Con el tiempo, su físico se fortaleció y su talento dio frutos: pasó por las inferiores, firmó su primer contrato y dio el salto al profesionalismo.

En 2025 vistió la camiseta de Real Pilar, tras un breve paso por el fútbol metropolitano en tercera categoría. Sobre el desafío que tiene su club ante Mandiyú de Corrientes expreso que significa algo más que un partido: “Para San Lorenzo y para todo su ambiente, jugar contra Mandiyú lo hace todo más grande”.

Jerónimo habla con afecto de su club de origen y sus excompañeros: cada regreso es un abrazo. “Siempre me siento un poco más cerca de casa”, asegura. Entre sus planes, seguir creciendo al menos un año más en Real Pilar, sin perder de vista el sueño máximo.

Al despedirse, pide un saludo para su mamá y toda su familia, agradecido por el apoyo inquebrantable. Su historia es la de tantos pibes de pueblo: talento natural, obstáculos superados, distancia que duele y, sobre todo, una perseverancia a prueba de todo. Jerónimo Govi sigue corriendo, ahora en canchas grandes, pero sin olvidar nunca el polvo del potrero donde empezó a soñar.

Related posts

Semifinales: San Lorenzo vs. Defensores y Juan Pujol vs. Florida, este domingo en cancha de San Lorenzo

Rubén Martini

Lluvias obligan a postergar Guaraní Antonio Franco y Belgrano de Curuzú Cuatiá

Rubén Martini

Avanza la Investigación presunto intento de soborno en la final de la Liga Casereña

Rubén Martini

Leave a Comment