Nota Editorial
A 44 años de la guerra, Malvinas sigue siendo una causa viva, dolorosa y atravesada por múltiples capas de injusticia. En esta editorial reunimos tres miradas que exponen, desde distintos ángulos, cómo el pasado sigue doliendo y cómo el presente amenaza con borrarlo.
1. Malvinas y sus heridas abiertas – “El Negro Sinchicay”
Comenzamos con un fragmento de la película “Dos mochilas”, que rescata la historia del Negro Sinchicay. Un relato visceral que muestra, sin concesiones, las marcas imborrables que la guerra dejó en los cuerpos y las almas de los soldados. No es ficción: es memoria viva.
2. El gobierno de Milei busca borrar la historia de Malvinas
Pasado el aniversario del Día del Veterano y de los Caídos, denuncian que el gobierno nacional intervino el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur. Cubrieron gigantografías de Perón y de las Abuelas de Plaza de Mayo, desmantelaron muestras sobre el rol de las mujeres, la prensa y los pueblos originarios durante la guerra. “No se quiere ver el pasado, y sin memoria no podemos construir futuro”, advirtió el periodista y excombatiente Edgardo Esteban, ex director del museo, en diálogo con La Mañana de AM750.
3. Silvio Katz y el horror que nunca se contó
El excombatiente Silvio Katz reveló una práctica de tortura sistemática contra soldados argentinos: el llamado “lago de los lamentos”. Consistía en sumergir o exponer las manos en agua helada durante horas, provocando dolor extremo y lesiones permanentes. Una crueldad ejercida no por el enemigo, sino por oficiales argentinos contra sus propios jóvenes conscriptos.
Tres videos. Tres heridas. Tres verdades que duelen. Pero también tres actos de resistencia contra el olvido. Porque Malvinas no es solo una cuestión de soberanía: es también la deuda con quienes sufrieron en carne propia el horror, y la exigencia de que su memoria no sea vandalizada por ningún gobierno.
